Sincronicemos los latidos con la boca.

viernes, 7 de septiembre de 2012

Vidas pasadas.

Existen muchas clases de fantasmas, no todos sobrenaturales. Desde los álbumes de fotos a las cartas de amor, el recuerdo de elecciones erradas, promesas incumplidas, amores perdidos y sueños rotos pueden, en ocasiones rondarle a uno durante mucho más tiempo que el relumbre de satisfacción de nuestros mayores logros. Qué duda cabe que el más terrible de los acechos es al que nos someten nuestros propios fantasmas. 

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