Sincronicemos los latidos con la boca.

lunes, 11 de junio de 2012

Sonríe y deja que se pregunten el porqué.

Eso es, sonríe sin motivo, vive cada momento como si fuese el último, al fin y al cabo la vida es eso, un camino plagado de horas, minutos y segundos... tiempo, tiempo que pasa y no vuelve...
Sonríele al mundo, y que se joda.

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